El balance semestral contable de Aerolíneas Argentinas, por primera vez, arrojó una reducción de las pérdidas del 61% respecto al 2022. Es el mejor año desde su estatización. Si se toma como referencia el balance de 2019, último año previo a la pandemia, la reducción del déficit supera el 80%.
Este balance, que fue aprobado por el Directorio de la compañía y auditado por la consultora internacional KPMG, dio un resultado negativo de 48 millones de dólares.
Vale destacar que Aerolíneas Argentinas, hasta agosto de 2023, no ha recibido fondos correspondientes al presupuesto asignado para este año. Los fondos girados por el Estado Nacional alcanzan los 6 mil millones de pesos y corresponden al presupuesto de 2022, que aún está en un 70% de ejecución.
Concretamos la fusión en el 2020 entre Aerolíneas Argentinas y Austral que, desde el punto de vista operativo, significa la unificación de áreas como mantenimiento, pilotos y tripulaciones, eliminando las estructuras duplicadas. Esto le permite a la compañía tener más eficiencia y reducir costos derivados. Lo hicimos en tiempo record, ya que el proceso duró menos de 7 meses e involucró a más de 500 personas.
La fusión de Aerolíneas Argentinas y Austral, durante el 2022, le permitió a la empresa el ahorro de casi 1.400 millones de pesos.
Trajo como principales mejoras:
Llegamos a un total de 39 destinos nacionales con la incorporación de 3 nuevas rutas aéreas a la red de Aerolíneas Argentinas: Puerto Madryn, Merlo y Reconquista.
Fortalecimos la conectividad federal del país. Ahora tenemos 13 rutas de cabotaje sin pasar por Buenos Aires más que las que había en 2019. Aerolíneas Argentinas tiene 50 rutas federales y 10 que unen a destinos del interior del país con el mundo. Además, la línea aérea de bandera sumó entre sus destinos internacionales a La Habana (Cuba), con escala en Punta Cana (República Dominicana), y son 22 los destinos internacionales a donde nos conecta la empresa.
Por otro lado, en el país ya son 22 las ciudades a las que sólo vuela Aerolíneas Argentinas y que quedarían desconectadas si no contáramos con nuestra empresa de bandera. Son: Bahía Blanca, Catamarca, Esquel, Formosa, La Rioja, Mar del Plata, Merlo, Paraná, Reconquista, Resistencia, Río Cuarto, Río Gallegos, Río Grande, Río Hondo, Rosario, San Juan, San Luis, San Rafael, Santa Fe, Santa Rosa, Trelew y Viedma.
Según los datos del último censo, estas localidades representan más del 13% de la población del país, concentrando a más de 6.200.000 que estarían desconectadas sin Aerolíneas Argentinas.
La renovación de la flota de Aerolíneas Argentinas es una prioridad para optimizar las operaciones y ofrecer un mayor confort para nuestras pasajeras y pasajeros. Al mismo tiempo que redujimos el déficit de la empresa, pasamos de contar con aviones antiguos a tener una de las flotas más modernas de la región.
En 2023 incorporamos 6 nuevos aviones y llegamos a un total de 84 aeronaves. Una cifra récord porque es la flota operativa más grande de la historia de la empresa. Ahora, Aerolíneas Argentinas tiene nuevos Airbus 330 para media y larga distancia, dos Boeing 737-MAX de corto y mediano alcance, y dos Boeing 737-800 de tipo carguero.
Además, presentamos el plan de expansión y renovación de la flota, que significa el ingreso de 12 aviones Embraer 195-E2, que reemplazarán a los Embraer 190.
Las 12 aeronaves nuevas comenzarán a llegar a partir del 2024 y la entrega se va a completar en 2026. Tienen 136 asientos contra los 96 de la flota Embraer actual, compuesta por 26 aviones. En términos económicos para la compañía, la renovación de flota va a generar un aumento del 16% en ingresos.
Al ser aeronaves modernas, ofrecen una mejora en servicio para las y los pasajeros, mayor eficiencia y menos costos por asiento; ya que consumen un 13,8% menos de combustible que el modelo actual. Además, emiten mucho menos gases de efecto invernadero y son más amigables con el medio ambiente.
Lanzamos la nueva unidad de negocios “Aerolíneas Argentinas Cargo” con la incorporación de dos aviones cargueros, que constituyen un hito en la historia de la compañía. Es la primera vez en 16 años que contamos en la flota con aviones de este tipo.
Los 2 Boeing 737-800 del tipo carguero cuentan con todas las prestaciones necesarias: detección de humo, portón de carga hidráulico y apertura total para el ingreso de vehículos, maquinaria y contenedores. Tienen capacidad para transportar 22 toneladas paletizadas dentro de la Argentina y la región.
Esta unidad de negocios busca fomentar las economías regionales a través de las operaciones de carga a escala global.
Transportamos, en vuelos comerciales, más de 12.130 toneladas entre 2021 y 2022. Entre los que se destacan:
Desde Santiago del Estero realizamos una exportación histórica de carne con destino final Madrid. Cortes de novillo de primera calidad llegaron a destino final en menos de 24 horas.
Durante la operación a Qatar para el Mundial de fútbol, transportamos 102.456 kg, principalmente cerezas argentinas. Con esta exportación, los productores locales abrieron nuevos mercados como Hong Kong, Singapur y Riyadh.
Salmón Chileno: Se realizaron 70 vuelos con conexión El Calafate – Ezeiza – Miami con un total de 1.014 toneladas transportadas de salmón chileno.
Realizamos las obras de puesta en valor del Centro de Formación y Entrenamiento de Pilotos de la República Argentina (CEFEPRA) y volvimos a darle la importancia estratégica, relanzándola como unidad de negocio.
El Centro capacita a la totalidad del personal de la compañía y puede ofrecer servicios de capacitación a terceros, ya que los instructores de Aerolíneas están habilitados por agentes reguladores nacionales y por autoridades aeronáuticas de otros países, principalmente de Latinoamérica.
El CEFEPRA obtuvo el mejor resultado económico desde que se analiza como unidad de negocios. En el año 2022, reflejó un incremento en generación de ingresos del 43,6% con respecto a 2021 y le permitió a Aerolíneas Argentinas un ahorro de casi 26 millones de dólares.
Por eso, en 2023, le incorporamos un nuevo Simulador Boeing 737 MAX que reemplazó al anterior, que ya tenía más de 25 años de antigüedad. Es el único de su tipo en Sudamérica y uno de los 5 en funcionamiento en toda Latinoamérica. Este módulo de entrenamiento permitirá un ahorro anual promedio de USD 7.6 millones de dólares en instrucción de pilotos en los próximos diez años.